miércoles, 29 de agosto de 2012


WIKI'S MIND


Ahí voy a vomitar una sarta de cosas nuevas.
Cosas más visuales.
Más neuróticas.
Cuestiones obsesivas.
Mezcladas con tés y libros.

Gocen.

lunes, 27 de agosto de 2012

En breves incursionaré en Tumblr...



Ampliaremos...

sábado, 25 de agosto de 2012

Nostalgia*...


En vez de hacer una entrada nostálgica sobre lo que no tengo, o lo que tuve y perdí; en vez de hacer una apología sobre la soltería y las libertades que este estadio nos garantiza; en vez de enjuiciar a amor(es) pasados con cargos de negligencia; en vez de contar cómo cuando era chico sonreía y ahora no (ergo, antes era más feliz); paso a hacer una movie review que le había prometido a alguien:



La Dolce Vita



No sé poner en palabras, ni adjetivar, qué puta tienen los italianos (ellos y ellas), pero lo tienen, y es algo mágico.
Considerada como una de las obras maestras de Federico Fellini y del Cine Italiano de los '60, La Dolce Vita marca el quiebre rotundo entre el neorrealismo italiano (Ladri di Biciclette), y el movimiento denominado 'pink neorrealism' (La Ciociara). Es una obra puramente simbolista que revela el hedonismo italiano de mediados del siglo pasado: relaciones conflictivas, pérdida de identidad, excesos varios, pomposidad, poligamia, etc... Todo ronda alrededor de la falta de comunicación humana; esa es la clave para entender la película.

La frutillita de la torta de la película es la de la entonces despampanate Anita Ekberg (rubias eran las de antes) dándose un baño en la Fontana di Trevi junto a Marcello Mastroianni:



No vale la pena que realice una reseña descriptiva ya que no hay mucho que rescatar de las tres horas que dura la película, más que los simbolismos varios que cada uno logra discernir.




*Nostalgia fue recibir hace unos días este mensaje:

"Su saldo disponible de 14,14 es muy bajo. Se sugiere realizar una acreditación"


miércoles, 22 de agosto de 2012

Caprese con jamón



Tuve un romance intelectual... Un romance epistolar...
Un romance demente... Un romance de mentes...
Un romance que fue una indiscriminada compraventa de adjetivos... Un romance efímeramente profundo... Un romance de sonrisas intangibles a través de las palabras...
Un romance de niño, de adolescente, de adulto, de viejo...
Un romance cuyo producto es una carta que se quiso perder en el correo, y una promesa de una caprese con jamón...

Tuve un romance...

¿Tuve un romance?



martes, 21 de agosto de 2012



Me acabo de dar cuenta que hay gente que "odia" lo que escribo....



Que hay gente que "odia" las definiciones...


Gente que "odia" el queso...


Y gente que "odia" que demuestre leves indicios de felicidad...




"Da igual que hablen bien o mal de ti, pero que hablen"